El pasado sábado en Eurocopa, ultras de Rusia y Hooligans de Inglaterra, se enfrentaron en una batalla campal en donde decenas de personas resultaron lesionadas ante estos atentados. Los aficionados de ambos equipos destrozaron sillas y mesas de bares y restaurantes que se encontraban alrededor del estadio de Marsella.

Este domingo sucedió lo mismo entre aficiones de Ucrania y Alemania previo al partido que disputarían ambas selecciones.

Las autoridades francesas han prohibido la venta de alcohol en Toulouse, ciudad donde se llevó acabo el duelo entre España y Republica Checa, y Lyon, que acoge el encuentro entre Bélgica e Italia.

Esta medida sigue sin afectar a Paris, donde se disputará el duelo entre Suecia e Irlanda.

Un portavoz de la policía de la capital francesa afirmó que la eventual prohibición está “siendo discutida” y que se tomará una decisión durante la jornada de este lunes.

Asimismo, las autoridades podrán obligar a retirar de las terrazas, mobiliario susceptible de ser utilizado como arma, agregó el máximo responsable de la seguridad francesa.

Recordemos que la UEFA ya advirtió a Inglaterra y Rusia, que si se vuelve a repetir este tipo de actos, ambas selecciones quedarán eliminadas de la Euro.