El 26 de julio de 2015 México conquistó la decimotercera edición de la Copa Oro con un triunfo por 3-1 a Jamaica. Este domingo, tres días antes de cumplirse dos años de aquella final, los Reggae Boyz consumaron una dulce venganza al eliminar al campeón del torneo por la mínima diferencia.

El golazo de tiro libre de Kemar Lawrence a los 88 minutos bastó a Jamaica para imponerse por 0-1 en el estadio Rose Bowl de Pasadena y avanzar de nuevo a la final, en una cita en la que espera la selección de Estados Unidosen el Levi’s Stadium, de Santa Clara.

México y Jamaica avanzaron desde los cuartos de final al partido de las semifinales con victorias agónicas. Los mexicanos vencieron en cuartos de final por 1-0 a Honduras el 20 de julio y ese mimos día los jamaiquinos apearon a Canadá con un 2-1.

Durante el encuentro la selección mexicana hizo seis de los nueve remates a puerta que se dieron durante el primer tiempo.

Los Reggae Boyz fueron los primeros en intentar buscar el gol cuando a los nueve minutos, Owayne Gordon disparó desde fuera del área tras asistencia de Alvas Powell, sin peligro para el guardameta mexicano Jesús Corona, el héroe de México en los dos partidos anteriores disputados frente a Curazao, en fase de grupo, y Honduras en cuartos de final.

 

México probó suerte al minuto 12 con tiros consecutivos de Erick Torres, perdido en una adormilada ofensiva, y Jesús Dueñas, para más tarde, a los 15, Hugo Ayala rematara de cabeza sin consecuencias.

Mientras transcurrían los minutos y el único, de nuevo que tenía las ideas claras en el ataque era el exterior Elías Hernández que fue el que puso los balones con peligro en el área de Jamaica, que se defendía muy bien, con orden, anticipación y poder físico.

El marcador de 0-0 ponía nerviosos a los más de 50 mil espectadores mexicanos que se dieron cita en el Rose Bowl para apoyar a la selección Tricolor que quiso y no pudo.

Al minuto 88 llegó el gol del pase a la final de la selección de Jamaica. Lawrence se perfiló, reacomodó la pelota y le pegó de zurda para dejar parado a Jesús Corona y helada a la afición mexicana.

La nueva decepción de México, que recientemente debió conformarse con un cuarto lugar en la Copa Confederaciones de Rusia, vuelve a dejar en tela de juicio el trabajo del entrenador colombiano Juan Carlos Osorio.