Fue hace 30 años en un Estadio Azteca atiborrado de fanáticos donde un par de selecciones estaban a punto de disputar una guerra más. Argentina e Inglaterra disputaban los cuartos de final por la copa del mundo de México 86.

Diego Armando Maradona llegaba al encuentro como el gran Futbolista del momento, acompañado de otra camada de buenos jugadores como Valdano, Batista, Burruchaga, entre otros. Fue en el minuto 51 cuando llegó la polémica: un gol que nunca se olvidará, el gol más famoso de la historia del futbol, la mano de Dios.

Diego remató al arco haciendo uso de su mano izquierda, la confusión y la desesperación invadieron a los ingleses que a base de reclamos y gritos, se abalanzaron hacia el árbitro central y el abanderado, los cuales determinaron que el gol de Diego había sido legítimo.

Pasados 30 años, Kenny Sansom quien formara parte de aquella selección inglesa declaró: “Nunca sentí tal cantidad de rabia después de un partido. Todos gritábamos y exigíamos que la FA peleara por nosotros y el partido se jugara de nuevo. Jamás perdonaré a Maradona, siempre fue un maldito tramposo”. Seguido de esta declaración dijo: “Sin duda hubiéramos derrotado a Bélgica en la final con Alemania, teníamos a Lineker y Beardsley, habríamos hecho daño”. Al final Argentina terminó alzando la copa de la mano de Diego Armando Maradona.